Más allá
de los trastornos mentales, la psicología
puede ayudarte en tus problemas de la vida diaria.
Muchas personas no presentan un problema psicológico
como tal, pero sí pueden sentirse puntualmente
superadas por las circunstancias. En estos momentos
el papel del psicólogo puede ser muy
beneficioso y servirá incluso como "preventivo"
para hacer menos probable que estas dificultades
puntuales vayan a más. En estos casos,
la terapia no consiste en las fases antes explicadas,
sino que el número de visitas se reduce
y lo que se persigue es aportar estrategias
alternativas a las que se están utilizando
para resolver cualquier conflicto.
En otras ocasiones, una persona desea mejorar
una faceta de su vida que considera de cierta
importancia, pero no sabe muy bien cómo
hacerlo. Si este es tu caso, estas son algunas
áreas que pueden interesarte para tu
mejora personal:
· Autoestima y autoconcepto.
· Habilidades sociales y asertividad.
· Habilidades de resolución de
problemas.
· Toma de decisiones.
· Autocontrol.
Algunas de estas habilidades las trabajamos
tanto a nivel individual como grupal. Si lo
que prefieres es el "grupo", puedes
consultar en esta misma página nuestros
CURSOS Y TALLERES.