El
objetivo de la terapia es dotar al paciente
de las habilidades y recursos necesarios, para
que sea él mismo quien pueda manejar
las dificultades y los incorpore a su repertorio
de conductas para aplicarlos en un futuro.
La metodología empleada es la del enfoque
Cognitivo-Conductual. Para ello tenemos en cuenta
el comportamiento humano en sus tres componentes:
· Cognitivo (lo
que pensamos)
· Emocional (lo
que sentimos)
· Conductual (lo
que hacemos)
Estas tres áreas se interrelacionan de
un modo causal y todas ellas son susceptibles
de cambio. Cuando el paciente acude a consulta,
cada síntoma que presenta se engloba
dentro de alguna de estas áreas. Trabajamos
con el paciente cada una de ellas de manera
individualizada, según las dificultades
de cada persona.