Depresión:
apatía, tristeza,
llanto, fatiga, pérdida de energía,
falta de ilusión, desmotivación
general.
Ansiedad:
Crisis de angustia(ataque
de pánico): episodios
de ansiedad relativamente cortos, muy intensos
y sin desencadenante aparente. Cuesta respirar,
se siente dolor en el pecho, taquicardia, hormigueos
en las manos y pies, temblor, mareo... Estos
síntomas se acompañan de una intensa
angustia y de la sensación de que uno
va a morir o a volverse loco.
Agorafobia:
tendencia a evitar lugares o situaciones
donde escapar puede resultar difícil
y/o embarazoso o donde, en el caso de aparecer
una crisis de angustia, puede no disponerse
de ayuda. P. ej., sitios cerrados, lugares con
mucha gente, estar solo, hacer cola, pasar por
un puente, o viajar en autobús, tren
o automóvil.
Fobia específica:
miedo a volar, conducir, administración
de inyecciones, visión de sangre, ciertos
animales…
Fobia social:
temor a una o más situaciones sociales
o actuaciones en público en las que se
ve expuesto a personas que no pertenecen al
ámbito familiar o a la posible evaluación
por parte de los demás.
Trastorno obsesivo-compulsivo:
las obsesiones son pensamientos intrusivos (no
pensados voluntariamente) y la persona no puede
desprenderse de ellos a pesar de considerarlos
muy desagradables. Las compulsiones son comportamientos
o actos mentales de carácter repetitivo,
que se ve obligado a realizar en respuesta a
una obsesión.
Estrés:
cuando una persona padece síndrome de
estrés tiene muy frecuentemente la sensación
de que la situación le demanda más
de lo que humanamente se ve capaz de dar. Se
acompaña de pensamientos negativos y
emociones como depresión, cólera,
o impotencia.
Ansiedad generalizada:
tendencia a preocuparse excesivamente por casi
cualquier cosa o a raíz de cualquier
detalle sin importancia. Puede presentar dificultad
para conciliar el sueño, dolores musculares
y cefaleas, sensación de respirar con
dificultad, nauseas, mareos, sudores, irritabilidad,
nerviosismo y dificultad para concentrarse y
atender a lo que se está haciendo.
Hipocondría:
Preocupación y miedo a tener, o la convicción
de padecer, una enfermedad grave a partir de
la interpretación personal de síntomas
físicos.
Trastornos del
sueño:
Insomnio, hipersomnia, pesadillas, terrores
nocturnos.
Trastornos de la
conducta alimentaria:
Anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, comer compulsivo.